
Un proyecto educativo del colegio Nuestra Señora de Fátima, de Molina de Segura, enseña a los estudiantes de primer ciclo de Primaria a cuidar y proteger a los caballitos de mar en el Mar Menor.
El objetivo de este proyecto de innovación educativa es que los escolares investiguen el estado del Mar Menor, a la vez que realizan un servicio a la comunidad concienciando sobre la protección del caballito de mar. Se combina así educación ambiental con el uso de las tecnologías en un aula del futuro del centro.
El proyecto surgió de la curiosidad de los alumnos de primer ciclo de Primaria durante una clase de ciencias naturales que trataba sobre los animales en peligro de extinción. Los estudiantes recopilaron relatos de sus abuelos sobre la vida marina que había en los fondos del Mar Menor hace unos años, lo que motivó la implicación del alumnado para cuidar y conservar la actual población de caballitos de mar.
El consejero de Educación y Formación Profesional, Víctor Marín, destacó que "los centros de la Región desarrollan este curso 67 proyectos de innovación educativa, con un incremento del diez por ciento respecto al curso anterior, lo que permite a los docentes implicar al alumnado en actividades mediante metodologías activas basadas en proyectos y trabajo colaborativo, y desarrollar la creatividad, el pensamiento crítico, la comunicación y la competencia digital". Un total de 540 docentes participan en este tipo de proyectos durante este curso.
El alumnado del colegio Nuestra Señora de Fátima ha finalizado la primera fase de su proyecto, que incluye la detección de ideas y motivación con cuentos, y actualmente trabajan en la fase dos, centrada en la investigación científica a través de la búsqueda de información en internet.
Durante el proyecto están guiados por un docente que se encarga de orientarlos en sus búsquedas y de involucrar a los alumnos en la creación de productos diversos como el disfraz de carnaval relacionado con los caballitos de mar y una obra de teatro final sobre este tema. Además, las familias también se han implicado en la actividad.
En el proyecto colabora la asociación Hippocampus, que se encarga de recoger datos para aumentar las poblaciones de caballitos de mar, y que imparte charlas formativas a los estudiantes.
