Se han contabilizado ocho vehículos dañados por el lanzamiento de rocas de más de 20 cm.
Se les ha instruido diligencias como presuntos autores de delito contra la seguridad vial y delito de daños
A uno de ellos, además, se le ha investigado por delito de simulación de delito, al denunciar la sustracción de su teléfono móvil y su patinete, que, abandonó cuando huían del lugar ante la llegada de la Guardia Civil
La Guardia Civil de la Región de Murcia ha desarrollado una investigación iniciada para esclarecer el lanzamiento de piedras a vehículos que circulaban por la autovía A-7, a la altura del término municipal de Santomera, que ha culminado con la identificación, localización e investigación de dos menores de edad, a los que se les ha instruido diligencias como presuntos autores de delito contra la seguridad vial, daños y simulación de delito.
Las actuaciones se iniciaron el pasado mes de febrero, cuando el Centro Operativo de Tráfico (COTA) del Sector de Tráfico de Murcia fue alertado por varios usuarios de la autovía A-7 que habían sufrido los impactos de piedras de grandes dimensiones mientras circulaban a la altura del kilómetro 557. Los afectados desconocían la procedencia de las mismas debido a la escasa visibilidad, ya que los hechos ocurrieron durante la noche.
Inmediatamente se movilizó una patrulla del Destacamento de Tráfico de Murcia que acudió al lugar y verificó la existencia de un buen número de estas piedras dispersadas por la calzada. En las inmediaciones, los guardias civiles atendieron a los ocupantes de ocho vehículos que presentaban daños de consideración en las lunas y en el resto de carrocería.
Por estos hechos no se contabilizaron víctimas, pese a que alguna de las piedras había logrado entrar en el habitáculo del vehículo tras la rotura del cristal y a las maniobras evasivas que tuvieron que realizar tanto los conductores alcanzados, debido al sobresalto del impacto, como los que tuvieron que esquivar todos estos obstáculos diseminados por ambos carriles.
Mientras los especialistas de la Agrupación de Tráfico atendían a estos perjudicados, el COTA coordinó por las inmediaciones un dispositivo de búsqueda conjunto con patrullas de Prevención de Seguridad Ciudadana de la Benemérita y de la Policía Local de Santomera, sin que se pudiera localizar a los responsables de estos lanzamientos.
Debido a la gravedad de estos hechos, los cuales podrían haber causado incluso la muerte a alguno de los afectados, como ya sucedió en 2012 en la carretera RM-12 (Autovía de la Manga), la Unidad de Investigación de Seguridad Vial inició una exhaustiva indagación dirigida al esclarecimiento de los hechos e identificación de sus autores, con una minuciosa inspección ocular en el lugar, donde se pudo determinar el punto desde donde fueron lanzadas las piedras entre otras pesquisas.
Los guardias civiles que desarrollaban la investigación averiguaron que, en un entorno escolar, uno de los presuntos responsables se había jactado de haber perpetrado este lanzamiento y que había intentado dañar a cuantos más vehículos pudieran, en compañía de otro amigo.
De forma paralela, también se investigaba la denuncia presentaba por uno de los sospechosos, al día siguiente del lanzamiento de piedras, por un supuesto robo con violencia, en el que había manifestado haber sido víctima de la sustracción de un teléfono móvil y un patinete eléctrico. La Guardia Civil ha comprobado que, en realidad, el teléfono se le cayó en la huida tratando de evitar a los agentes que participaban en el dispositivo de búsqueda y el patinete lo escondió por las inmediaciones.
Con todas las pruebas recopiladas, la Guardia Civil ha investigado a los dos menores, a los que se les ha instruido diligencias como presuntos autores de delito contra la seguridad vial, por crear un riesgo grave para la circulación; y delito de daños. Además, a uno de ellos el delito de simulación de delito, por la denuncia de unos hechos que no habían ocurrido.
